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martes, 21 de febrero de 2012

De madrugada.

Respira, agitado. Es de madrugada, exactamente las tres y cuarentainueve minutos. Sigue agitado. Demasiado para su gusto. En realidad, no entiende muy bien lo que le esta pasando. El sudor, tibio, a  veces frio roza sus mejillas. Las humedece. Mira a su alrededor, no ve nada. Ni siquiera las paredes. Claro, en la oscuridad todos son perfectos artesanos del escondite. Emite un suspiro, bastante largo. Su pecho se infla, el aire baja a su panza, y hace un perfecto círculo hasta volver a su boca, donde libera esos restos de dióxido de carbono que yacían en sus pulmones.

Ya calmado, trata de recordar, en serio lo intenta, de recordar aquello que tanto lo perturba. Cierra los ojos, muy suavemente, muy suavemente. Y recuerda, al fin logra recordar. Soñó con ella. Un sueño muy hermoso, casi imposible. No recuerda muchos detalles, solo algunos, suficientes para el. Toma un pequeño cuaderno rayado, deshojado, un lápiz con poca punta y comienza a escribir:

Soñé con ella. Soñé que era mía una última vez. Soñé que nunca se había ido. Estábamos los dos, ella y claro, yo. Caminábamos por la playa, una playa eterna. Del otro lado, estaba el mar, que rozaba nuestros pies, abalando nuestra caminata. Y el Sol que de a poco nos daba intimidad, para que por fin sea mía. No me miraba, no al principio. Su piel, perlada, y sus ojos verdes, tan verdes que se mezclaban con el atardecer. No se porque, no se porque se mezclaban, aun así lo hacían. Seguíamos caminando, como si nada mas en el mundo importara. Como si no hubiese otra actividad mas que caminar infinitamente. Tomados de la mano. Nuestros dedos entrelazados, formando una sola masa homogénea. Nuestros pies se hundían en la arena, que terca no se quería despegar. Nos íbamos a besar, por fin, luego de tanto vagar. Nuestros labios se iban juntando de a poco, muy de a poco. Por miedo, miedo a profanarnos. Tus labios rosados, transformaron los mios que eran grises. El mundo volvió a girar, me besaste. Ese fue mi sueño. Mi sueño de hoy. 

Cada noche, escribía algo nuevo. Algo nuevo en su cuaderno deshojado. Sueños, muchos sueños poblaban las hojas. Sueños con un denominador común, ella. No se animaba a contarle a nadie. Quizás nadie le creería.

El despertaba cada mañana, y deseaba que el día pase, lo más rápido posible, para volver a soñarla. En una pradera, en una playa, en una cama o en un sillón. No importaba el lugar ni el pretexto. Solo quería soñarla. En el cielo, escondida dentro de cajón, en un árbol o en forma de amor, solo amor.

La amaba, sentía que la amaba con todo el corazón. Integro, le pertenecía. Y así seria por el resto de su existencia. La existencia que esa joven de sus sueños remotos le había donado. No sabía mucho de ella.
Verdaderamente, no sabía nada. Aun así, la anhelaba. La deseaba, la sentía, la rozaba en cada sueño. Sentía el perfume de su cabello, la gozaba. Sabía que el sueño no iba a durar mucho, por eso disfrutaba cada instante como si fuera el último.

Su vida se basaba en esa mujer. Esa mujer que nunca había visto. Esa mujer, que era una parte mas, tan solo una parte mas, de su imaginación.

martes, 31 de enero de 2012

Diva.


Paso por paso voy avanzando. Lenta, pero segura. Maquillaje, mucho maquillaje surca mi cara de ahora, con la de hace unas horas. Brillo, brillo mucho. Pestañas largas, rouge.  Apenas levanto un poco mi largo vestido, para poder caminar. Hermoso, muy hermoso. Es de un color azul, profundo, casi tanto como el océano, o incluso un poco mas. El pelo acaricia mi cintura, y a pesar de sus tantas horas de peluquería, conserva ese olor a poco, que tenia hace unas horas, unas horas que se pasaron muy rápido.


Hace unas horas, me subí al auto. El auto que me lleva a mi destino, mi destino. Ese destino que yo misma elegí como religión. En el camino, unos tantos me saludan, otros no notan mi presencia, pero no me quejo. A algunos los veré en un rato, en frente mio, a otros no los veré nunca mas, así es, nunca mas. Mientras estoy allí, en el auto, cierro los ojos. Inspiro profundo. Siento el aire, siento el aroma de los eucaliptus que bordean la autopista, incluso siento el perfume barato del chofer. Me visualizo en un campo, para concentrarme claro. En unas pocas horas, estaría parada en un escenario, en medio de un enorme lugar, y a nadie quiero desilusionar. Miro mis manos, sigo la corriente de mis dedos y llego a mis uñas. Pintadas de un blanco brillante, descascaradas ya.


Después de un viaje, no tan largo, no tan corto llego. La muchedumbre esta instalada en la puerta, quien sabe hace cuanto. Según dicen, debo entrar por la puerta trasera, contra mi voluntad, aseguro. No entiendo, no entiendo porque me recluyen. Después de todo soy, y seré una persona normal, como cualquier otra, solo que con muchos…conocidos. Ven el auto, es inevitable que no noten que estoy dentro, gritan, corren, algunos lloran. ¿Por mi? Claro. Me ven como un ser supremo, como algo que quizás no soy. Se desilusionarían bastante de mi, sin todos los cristales y vestuarios. O no. No lo se.


Cuatro o cinco hombres, altos, se  ubican alrededor de la puerta. Esperan que yo salga. Esperan que salga la  que dentro de unas horas se convertirá en eso que todos quieren ver. Salgo, con la mirada a gachas, nadie quiere verme así. Así, como en realidad soy. Con una remera negra, estampada y un jean.  El pelo un tanto alborotado, y rímel corrido de hace unas noches. Sin pestañas postizas. Sin purpurina, solo yo.


Entro, y claro una tropa de gente se me abalanza. Me llevan, como una corriente irrefrenable a algo que denominan Camarín. Mientras que algunos se encargan del pelo, otros de mi cara. Me toman por el brazo, como un maniquí y me visten, me prueban vestidos, zapatos extravagantes. En un parpadeo, soy toda de ellos, integra. Soy lo que quieren de mí. Soy esa famosa cantante que hace shows alrededor de mundo. Dejando atrás a la joven soñadora que cantaba en fiestas familiares.


El show comienza en unos segundos, me llaman y me apuran para que vaya al lugar, donde me habían indicado. No corro. Mi sueño esta allí, detrás del telón.
Paso por paso voy avanzando. Lenta, pero segura. Maquillaje, mucho maquillaje surca mi cara de ahora, con la de hace unas horas. Brillo, brillo mucho. Pestañas largas, rouge.  Apenas levanto un poco mi largo vestido, para poder caminar. Hermoso, muy hermoso. Es de un color azul, profundo, casi tanto como el océano, o incluso un poco mas. El pelo acaricia mi cintura, y a pesar de sus tantas horas de peluquería, conserva ese olor a poco, que tenia hace unas horas, unas horas que se pasaron muy rápido. Me ubico, detrás del telón. Siento los aplausos, oigo los murmullos. Todos me esperan.


Las lucen comienzan a atenuarse. Una vez mas cierro mis ojos. Respiro profundo, tomo el micrófono. La música comienza a sonar más y más certera. Es mi hora. 

lunes, 30 de enero de 2012

miércoles, 18 de enero de 2012

El Cisne.

Esa fotografía. Esa fotografía que guardo en el cajón. Que se ve tan real que a veces siento que casi puedo tocarla. Tocar cada imperfección de tu piel. Tocar esas arrugas que bifurcan tu piel, pero no te avergüenzan. Y ese perfume, irradia de tu cuerpo y se apodera del aire de mi habitación reclamando memoria. Memoria, memoria. Esa foto. Esa foto que evoca tu recuerdo. El recuerdo de ese día que yo se, que tu sabes, y nadie mas. Esos ojos que me miran, no paran de mirarme. Esos hermosos ojos, que son mucho más claros cuando te escrutan fijamente cerca, muy cerca. No me creerían si dijera que no son Marrones, realmente no me creerían, no se porque. Se que querías ser un cisne. Lo se. Querías que las inmensas plumas blancas como cristal cubrieran tu cuerpo. También se, que allí, unos segundos antes de que tomara la fotografía, la que guardo en el cajón, me contabas de ese hombre amante, dulce semblante. Querías dejar todo lo que eras, buscar tu libertad.  Y lo hiciste. Sigo mirando la foto, no puedo desprenderla de mi mano. Y veo el lunar. Ese lunar que adorna tu pómulo. En el puedo ver el universo. Incluso mi vida.
Quien iba a pensarlo, te convertiste en una plegaria a la felicidad. Si, lo sabes, depende de vos. Íntegramente. Seria todo. Seria luz. Seria las plumas de ese cisne. Seria cada marca en tu rostro. Seria tu corazón. Volvería a latir. A latir. Para que nunca te hayas ido. Para que sigas mirándome con esos ojos, cuyo color, repito, es mas claro de lo que piensas y de lo que piensan los otros. Para que sigas sacándote fotos para que guarde en mi cajón. Fotos que no están más seguras que allí.
Imploro cada día, que algo te traiga de vuelta. Que tu piel blanca brille en la oscuridad. No pasara. Lo se.  Algún día, quizás volverás a articular esos aventajados labios. Lo harás. Tal vez, nunca dejaron de moverse. Y la sangre fluye por tus venas. En mi corazón, la eternidad de puebla. El amor es tu alma, tu corazón. El amor que yo siento, es el motor que hace funcionar tu vida. 
Y si preguntan por ti, que mas da. No se que contestarles. Eras misteriosa, te amaban, te ame, te amo. Les digo que te fuiste de viaje, un viaje largo. O a veces incluso les digo que estás sentada leyendo Nietzsche, en tu sillón, al lado de tu ventana. Me preguntan por ti, claro, hace rato ya no te ven circular por ahí. Mis palabras mienten, pero mis ojos no pueden. Trazo frases y te oculto detrás de ellas.  A algunos otros ilusos les digo que estas nadando en tu inmenso lago de sueños, una vez más. Ellos, los que preguntan, lanzan una carcajada de felicidad, o instalan una media sonrisa en su cara, y se van satisfechos con mi respuesta. La respuesta que invente. Para que no te lloren.
No querías que nadie llore por ti. Te dejas llevar por las olas. Te dejas ir. Te dejaste ir. Querías esto. Nadie más te apoyaría si hubieses contado tus proyectos. Te fuiste y me llevaste a mí contigo. A mí, a mi música, mis libros,  y mi voz. Pero me dejaste tu sillón. Perdón, no es que quiera, pero alguna que otra vez se me resbala una lagrima. Te juro que no es intencional, te lo juro. No puedo evitarlo, la tristeza se hace presente en mí. Y perdón, perdón por no poder recordarte con sonrisas, perdón por recordar lo gris, perdón por no poder,  olvidar. Por no querer olvidar. Olvidarte.
 No existe nada más sanador, que tu foto. Me escucha, parece escucharme, como lo hacías. Simula entenderme, crea ilusiones. A veces absorbo parte de esa sonrisa.  A veces veo tristeza en tus ojos débiles. Pero en esa foto, estas tu. Estas, siempre estas. Es tu inmortalidad que me pertenece y esta guardada en ese cajón. Es tu figura perfecta guardada en mi cajón. No es nadie mas que tu, guardada en mi cajón.
Es ese perfume, que siento cuando entro a mi cuarto. Sale de ti, de la foto. Ese perfume que yo misma te regale. Ese aroma dulce, que termino en ser acido como ningún otro. Pero aun así, en la fotografía es dulce aun. Eras feliz. Siempre lo fuiste. Siempre lo serás. Hermosa como ninguna, fugaz. Plural, entre tantas. Tan propia. Agria y dulce al mismo tiempo. Brillosa. Brillosa, nunca dejaras de serlo.
Extraño tus palabras, mucho. Tantas palabras que parecían frases, frases que parecían poemas. Poemas con los que podría escribir un libro, muy hermoso. Textos, cartas, charlas de horas y horas, con las que podría relatar mi vida. Mi vida entera y mucho más. Siempre justas, certera.
Déjame que te pida un favor, si es que puedo, claro. Promete que te aparecerás en alguno de mis sueños. Alguno de tantos. Déjame que te vea sentir otra vez. Déjame que te sienta yo a ti. Déjame que te abrace. Hazme saber como estas. Si eres feliz. Si es lo que esperabas. Dime que me extrañas. O no me lo digas, porque te obligaría a no hacerlo. Cuéntame si terminaste de leer ese libro de  Nietzsche, que solo algunas páginas te faltaban, y si conseguiste alguna replica exacta de tu sillón. Claro que si no lo has hecho no me molestaría que te pases una tarde, y abuses de el, prometo no decirte nada. Quizás también,  podrás decir que te acuerdas de mí. Y que te acuerdas de lo que te dije, esa tarde nublosa que me dejaste. Me dejaste. Pero no estoy para reproches. Déjame verte reír una vez más. Pruébame que es verdad lo que siempre afirmabas, eso que decía algo maso menos así  “Reírse es la mejor formula de la juventud eterna”. Camino, camino. Camino por la calle. Sin rumbo. Y si puedes en uno de mis sueños, dame la mano. Déjame que tome tu mano por unos instantes. Déjame mirarte a los ojos, esos ojos que no son marrones. Y solo te dejare pronunciar algunas palabras. No muchas, porque de ser así, no podre dormir jamás, pensando en como hacer para no olvidarlas jamás.
Debe ser una banalidad. No me atrevo a quitar la ropa, tu ropa. ¿Por qué? No se. Me recuerda lo mucho que te gustaba ser elegante. Llena de perlas, y zapatos. Muy muy altos. No por que eras bajita, en lo mas mínimo.
Y mi último favor, el último te lo juro. Dime si por fin, te convertiste en cisne.

miércoles, 4 de enero de 2012

Es la respiración misma que brota de mis pulmones, es el cálido beso entre las gélidas estrellas, es la vida misma guardada en un frasquito de muestra, es la luz anaranjado que infringe en la ventana sombría de aquel antiguo claustro, es la emoción violenta que envuelve a los hombres, terminada una larga guerra, es el único ojo de un cíclope ciego, es el reflejo plateado de la Luna rozando el mar, es el ultimo suspiro de aquel rosal infeliz, es el lunar, ese hermoso lunar que adorna elegantemente su rostro, es el principio de lo primero, el honor de un soldado, la franja de agua que divide los continentes, es el brillo que me ilumina cuando empiezo a escribir una historia, es la fantasía de un niño en navidad, es mucho mas que fuego, es todo aquello que vive dentro de mi, es cada gota helada de lluvia luego de la sequía mas abismal, es el océano en un vaso de agua, es cada uno de los pájaros que sobrevuelan las montañas. Es todo eso y mucho mas. Es una pincelada mas de un cuadro de Van Gogh, es una pincelada mas, de mi autorretrato.

domingo, 4 de diciembre de 2011

 (Julie se encuentra barriendo el comedor, lleva puesto un vestido de seda negro, con lunares blancos, y un escote en la espalda que la hace particularmente atractiva. Su cabello esta recojido, medio enmarañado de tanto barrer. El timbre suena, corre a la puerta, la abre, y para su sorpresa era su reciente ex-esposo Mark. Medio desarreglado, con una musculosa blanca con manchas color café, y una bermuda de jean, de hace unos 5 o 6 años. Entra, con una confianza infinita,  y se para justo enfrente de Julie.)

Julie: - Juraste no volver- dice espantada.
Mark: - Y  tu no pensarme mas-. afirma con claridad-
Julie: - No lo he hecho, no lo hago desde que cruzaste esa puerta-.
Mark: -Mientes, como siempre, una vez mas, estas engañándome.-
Julie: - ¿Como puedes estar tan seguro?
Mark: Lo veo en tus ojos
Julie: Imposible, mis ojos ya no te miran.
Mark: Si, me están mirando, y yo te veo a ti.
Julie: Vete-.
Mark: No lo haré-.
Julie: Si lo harás, a menos que prefieras hacerlo por la fuerza.-.
Mark: Sera por la fuerza entonces.-.
Julie: De acuerdo, sera como tu prefieras-. levanta el teléfono con decisión, y llama a la policía.
Mark: Eso es todo lo que tienes? Cada día te vuelves un poquito mas inferior-. dice con una sonrisa en su rostro.
Julie: Callate, me estas desesperando, vete, y no vuelvas-.
Mark: Te repito, no me iré. Y no volveré, tu me llamaras-.
Julie: Jamas te llamare, no quiero que pises nunca mas esta casa-.
Mark: Sabes que no es así, te mueres de ganas de saber a que vine, ¿o no es así, querida?-.
Julie: A que has venido? y no soy tu querida-.
Mark: He venido a besarte-.
Julie: ¿A si? ¿A besarme? Tengo un leve presentimiento de que te iras sin hacerlo, apresurate que ya vienen por ti.- mira por la ventana inquieta a ver si llega la policía.
Mark: Cuando cuente hasta tres, me comenzare a acercar a ti, si quieres que me detenga, no dudes en avisarme, a pesar de todo, no me detendré.-comienza a avanzar en forma peligrosa- Uno..
Julie: Alejate, detente ya, tu olor es repulsivo.- nerviosa mueve la cabeza de izquierda a derecha, una y otra vez.
Mark: Es el olor que antes tanto te gustaba, el perfume que tu misma me regalaste.-avanza un poco mas-Dos...
Julie: De acuerdo, si esto es lo que quieres, pues así sera- extiende su mano, la apoya en el hombro de Mark y lo empuja bruscamente.
Mark: Volveré.
Julie: No lo harás, no abriré la puerta-. asegura con firmeza
Mark: Aun conservo las llaves, ¿recuerdas?-. baja la mirada y camina en dirección a la puerta.

(La puerta se cierra, Julie se arregla el pelo, se limpia una lágrima que se desplazaba por su mejilla derecha, agarra el escobillón, y continua limpiando.)

lunes, 28 de noviembre de 2011

Se entrelaza con la luz para soportar la oscuridad. Se vuelve incandescente, lucha, corre, vuela, quiere salir. Se ahoga por momentos, y respira por otros. No ve nada mas que un extraño faro gris al final del camino. El humo le entra por los poros, lo posee. El aire es denso. De repente, se ve envuelto en una vorágine espantosa, se siente inmóvil, cada tejido de su organismo esta estático, petrificado. Cierra los ojos, parpadea unas tres o cuatro veces. Cuando se reincorpora se ve encerrado, se siente dentro de algo así como un presidio lúgubre, un paisaje tétrico que creía, tal vez, que lo había visto antes. Sus ganas de seguir recorriendo este insólito lugar se atenuaban proporcionalmente con su sollozo. Un voz en su interior lo fuerza a arrojarse al vació. Y eso es lo que hará.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

   10/05/1956   

Los últimos acordes de una vieja canción resuenan en mi cabeza, evocando los prestigiosos recuerdos de mi anterior. Nada queda ya de mi voluntad sobre el aire que densamente se desplaza de un lado a otro de la habitación. Nada tiene sentido a estas horas de la madrugada, ni los colores brillantes que brotaban del suelo ni la pálida tez de esa mujer que me excrutaba fijamente la nuca. Tengo que dormir, de vez tengo que hacerlo, mañana me azotara una larga jornada bajo los húmedos rayos de Sol que me mojan como una catarata de agua helada.
Muchos dicen que nadie debería confiar en mis relatos, que si estoy aquí, ahora, es porque, bueno, me lo merezco y no debería estar en otro lugar, eso dicen 'ellos' , los de blanco, los que me dan con una alegría infernal, unos caramelos amargos, no me dejan masticarlos, y obligatoriamente tengo que inundar mi garganta de agua luego de comerlos. Mis suplicas de aire son en vano, nadie parece escucharme, o entenderme.
Me paso el día girando alrededor de un viejo roble maltrecho que ya esta cansado de reposar sobre el mismo lugar, tiene ganas de volar, o al menos eso me dijo el otro día al oído, susurrando despacito, despacito.
Con respecto a mis afectos, pues, no he vuelto a verlos, de vez en cuando me visita mi abuela, no se, es extraño, se aparece siempre en mi habitación, mi compañera de cuarto no parece verla, seguro me esta mintiendo, la envida la ciega, la bloquea por completo.
No quiero estar mas aquí, las paredes blancas me carcomen la carne, me llenan de un dolor punzante y uniforme la piel, que llega hasta mis huesos. Me niego a morir aquí, me niego a olvidar, el solo hecho de pensar que quizá este sea mi lugar de llegada me estremece. Quiero mis cosas, mi perfume, mis sentidos, me han quitado todo, hasta las ganas de seguir respirando. ¿Que mas da? En vano son mis palabras, ¿Quien le creería a una loca?



jueves, 17 de noviembre de 2011

Acercate un poco mas, así puedo verte. Deja que tu aire se mezcle con el mio y que tu mirada sea mi religión. Ya no habrá mas excusas ni peros. A la vez que tu piel sienta la mía y se entrelacen formando una sola pieza homogenea, yo encontrare mi paz. Tus labios se acercan sigilosamente, y en la oscuridad, juegan a las escondidas con los mios, que cobardes, se dejan encontrar rápidamente. No murmures palabras, que egoístas se apoderan del silencio y rompen la atmósfera que ambos supimos crear. Cada paso que damos es un capitulo mas en nuestra historia. Y luego, sin anestesia, tus latidos se apoderan de mi, haciendo que me entregue en cuerpo y alma a un sueño de amor y lujuria. Y ahí es cuando me doy cuenta de que sos único, y que sin dudas te habías metido en mis venas. Los segundos pasan, tu perfume ya es parte del mio, y aun no me besas. ¿Que esperas? ¿Acaso que suplique hasta mi rendición? Me torturas, y te gusta, mis lágrimas son tu placer, y asumo que yo así soy feliz. Ahora estas un poco mas cerca, ya no lo resisto y me acerco yo a ti, siento tu aliento en mis labios, que están ardiendo de pasión. Y luego todo torna un giro inesperado, tus labios se alejan y besan mi mejilla. Giras bruscamente, y te vas, justo por donde llegaste, y yo aquí, sola, aguardando que caiga la noche para soñarte nuevamente.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Hace exactamente una semana, dos días, y un par de horas que de el nada se sabe. Bueno, en realidad si, ella sabia que el estaría en la guerra que caía fríamente sobre lado superior de su país. No podía hacer nada al respecto, el debía cumplir con su país. A ser franca, ambos sabían que no volverían a verse y sin embargo, dejaron de lado las lágrimas para disfrutar su ultimo encuentro entre sonrisas.
Hace exactamente una semana, dos días, y un par de horas que la resignacion inunda su cuerpo, las lágrimas brotan por si solas, y dibujan en el suelo un triste paisaje de desolación, en el que se encontraba perdida hacia ya una semana, dos días, y un par de horas. El tiempo caía levemente sobre el tejado de su antigua casa en aquel despoblado pueblo de recuerdos viciosos de una época feliz. Nada quedaba de su maquillage sobre sus mejillas, estaba todo desplazado entre su cuello, y su alma, que vagaba en pena por algún rincón de la gran casa.
Hace exactamente una semana, dos días, y un par de horas que cada segundo se vuelve inmenso y constantemente un nuevo cuerpo abandonaba la tierra, o mas bien, se volvía parte de ella para siempre, mientras que los espíritus que huyen con desesperación se ensamblan con las estrellas, brillando de manera homogenea, los dos en uno, y uno en todos.
Hace exactamente una semana, dos días, y un par de horas que se oyeron las ultimas palabras que romperían el cortés silencio que luego arrebataría la casa. 'Amame ahora y para siempre' fueron sus ultimas palabras.
Hace exactamente una semana, dos días, y un par de horas que ella aun lo escucha susurrando en la inmensidad de su habitación, su corazón lo espera, como la luna al sol. Y de vez en cuando la rapta por completo la melancolía, y no puede evitar sumergir su descascarada sonrisa, su rostro enmascarado de tristeza, en una de las ultimas camisas de su amado. Sentir su aroma, llenarse de su ser, establecerse en un lugar de ensueños, recordando el amor que algún día se juraron.
Hace exactamente una semana, dos días, y un par de horas, que vive sin él.

viernes, 28 de octubre de 2011

Y de golpe, mis pies se apoyaron fuera del lugar, dejando atras mil recuerdos, tanto textos, musica, ese pequeño dialogo vano, para mi tan exitoso.
Una vez mas la realidad me abasalla y cae sobre mi como una tonelada de hierro que no me deja respirar, pero de alegria.
Quizas dejé parte de mi en ese lugar, o quizas recibi mas de lo que podia dar. Me daba miedo, me sentia tan tonta, ignorante. Me encontraba envuelta en mundo totalmente desconocido, que sin dudas entrar en el me lleno el alma.
Y ahora me toca la parte mas dificil, volver al mundo real, desprenderme de ese mundo de fantasias que me provoca el verte tan real y tan posible, tan verdadera pero al mismo tiempo tan fugaz.
Senti que por unos instantes me desprendi del mundo de paralelismo que nos une para cruzar miradas en tu mundo, mi mundo, de las dos.
Y es hoy, que veo las cosas desde otra perspectiva, que me doy cuenta que de vez en cuando, los sueños si uno los persigue SI se vuelven realidad, y los imposibles cruzan el delgado hilo de la realidad, rompen el fino cristal  y se vuelven parte de mis sentidos.


miércoles, 26 de octubre de 2011

Ya no había nada mas en ese cuarto. Solo una luz tenue que enmarcaba un viejo libro de poesía. Roto, deshojado como un árbol en otoño, olvidado. 
Caminas lentamente hacia el, sabes que no debes hacerlo, tu padre te lo había prohibido. Tu castigo sera terrible, pero la tentacion azota tu cuerpo, y no lo soportas. Lo tomas entre tus manos, y tratas de unir los pedazos de hoja que flotan dentro de el. Lo abres, y no puedes creer lo que ves. Las hojas estaban en blanco. Agarras una pluma antigua, quizá perteneciente a tu abuelo. Y comienzas a escribir. En realidad, no sabes a donde sea que vaya a parar la historia, no sabes que escribes, ni porque lo haces. Tu sudor se derrama en cada letra, y la tristeza que te envuelve hace ya tantos años, se ve reflejada detrás de cada oración gramaticalmente perfecta.
De golpe oyes un ruido, no sabes bien que sea, pero no quieres investigar, el miedo te paraliza, pero no dejas de escribir. Las palabras se ensamblan unas con otras como una enredadera. Te sientes vivo, sientes tu corazón latir. Quizá, hayas encontrado tu lugar en el mundo, detrás de un par de hojas viejas y marrones.
El ruido se hace cada vez mas fuerte, pero nada irrumpe en el viejo altillo. La paz reina, y tu lo sabes, pero aun así, la situación te tiene intranquilo.
Alguien te llama, es tu padre. Escondes ese extraño libro debajo de una pila de revistas y contestas incómodamente. Es hora de irse, te mudaras en un par de horas. Dejaras atrás todo lo vivido en esa casa, incluyendo ese libro que acababas de escribir.

viernes, 23 de septiembre de 2011

Hadas

Dicen que cada vez que alguien dice "no creo en las hadas" una muere. Entonces me pregunto, quienes somos nosotros para decidir la existencia de esos maravillosos seres. De música, de agua, de fuego, todas son perfectas. Bellas damitas aladas, que protegen a la naturaleza. Esas de colores brillantes, y cabellos largos. Que son lucecitas en la oscuridad e iluminan la noche como las estrellas. Las que siempre están, pero no se ven. Esas que se asustan de la realidad, y prefieren huir. Esas que están cargadas de magia, y por mas que queramos imaginarlas seria imposible. Seria lindo encontrarse con una, y tal vez preguntarle ¿Por que?. Quizás hace falta un corazón de niño en los adultos para confiar en ellas. Esa inocencia que se va perdiendo con el tiempo y que ya no vuelve, por mas que la busquemos. Queda archivada en un cajón, entonces uno se olvida de ellas, y las hace entristecer, lloran y lloran hasta formar un río inmenso, por el cual luego, todos nadamos. Pero eso si, si acaso alguien se atreviera a hacerlas enojar, entonces desataría la explosión de los volcanes que yacen muertos hace ya miles de años.
Y en lo que me a mi respecta, no tengo un hada protectora, tengo miles. Las aprendo a encontrar en la mirada de uno que me haga bine. Esa persona llena de luz que seca mis lágrimas y me ayuda a volar por el cielo con su "polvo mágico". Y cuando llega el momento ceden sus alas para que yo las use. 
Entonces, yo si creo en las Hadas.

viernes, 9 de septiembre de 2011

A los maestros de la vida.

A los maestros de mi vida les voy a dedicar esto.
A esos que no solo enseñan ingles, química, historia o biología.
A esos que  bañan de tiza los pizarrones.
A esos que están siempre aunque no los veas.
A esos que te conocen mas que nadie.
A esos que comparten mas horas con uno, que uno mismo.
A esos que hacen tan feliz y triste en cuestión de segundos.
A esos tan odiados.
A esos tan amados.
A esos tan respetados.
Y porque no, a esos que a pesar de que lo intenten, no captan ninguna mirada.
A esos que no les entiendo nada.
A esos que me explican con paciencia, y sigo sin entender.
A esos que ya ni explican.
A esos que ya se retiraron.
A esos que ya no veo.
A esos que veo todos los días.
A esos que se olvidaron de mi.
A esos que me enseñan a caminar día a día. Y no me enseñan a caer, ni amortiguan la caída, la hacen doler mas, para que me pueda parar yo sola.

jueves, 25 de agosto de 2011

Tiene que girar.

Si el mundo gira, es porque tiene que girar. Si el sol sale, es porque el mundo gira. Si  las flores crecen, es porque sale el Sol. Si hoy me regalaste un ramo de Rosas, es porque las flores crecieron. Si aun te reservo cariño, es porque hoy me regalaste un ramo de Rosas. Si ahora estoy escribiendo esto, es porque aun te reservo cariño. Si ahora estas leyendo esto, es porque lo estoy escribiendo. Si pensas que esto es una estupides, es porque lo estas leyendo. Si no me conoces en verdad, pensas que esto es una estupides. Si estas solo en el mundo, entonces conoceme de verdad. Si sos obtuso, indiscutiblemente estas solo en el mundo. Si no tenes esperanzas en la vida, entonces sos obtuso. Si no tenes esperanzas en la vida, no te das cuenta que el mundo sigue girando. Y si el mundo gira, es porque tiene que girar.

jueves, 18 de agosto de 2011

Adiós

Hoy es el día en que por fin te sentiré.
Nuestros labios se complementaran al fin.
Ay amor mio si supieras como anhele este momento.
Mis ojos se apagaran como se apaga el cielo en la noche.
Y allí se producirá el encuentro
Nuestros cuerpos no se sentirán.
Nuestras almas concretaran el arte de amarnos.
Mi final sera nuestro principio.

martes, 21 de junio de 2011

¿Como empezar a describir lo que es indescriptible? Por el principio, quizás. Pero como el amor no tiene ni principio ni fin, entonces, no puedo decir nada al respecto. 

Te amo.-

Copyright Macca Zarate (una vez que me sale algo productivo)

martes, 7 de junio de 2011

Confesiones de Diván

Abro mi corazon, lo invito a pasar. "Señor Amor, ¿se le ofrece algo?" pregunto con curiosidad. Él se sienta, y ojea una revista, una revista, que hace muchos años leí. Fija sus ojos en mi y me pide algo para beber.Le sirvo agua, pero no la acepta, solo quiere un trago de Wisky. Nuevamente, su mirada se detiene en mi. "Sabes, yo no conocí ni conoceré el amor, aunque suene irónico" me dijo con voz tenue. Asombrada, pregunto "¿Por que?" pero sin interés en contestarme, continua su relato. "Yo mismo me encargue de separar a las dos familias mas importantes de la literatura, de crear el mas imponente de los musicales e incluso de desatar, la tan afamada Guerra de Troya. Entonces, si fuí capaz de dar origen a todos estos fenomenos, ¿no crees que pueda ser yo quien los destruya? Ahi, es cuando entra en juego mi otra mitad, el Odio. Somos dos caras de una misma moneda. Nos fundimos, nos deseamos, yo vivo por él, y él por mi." Mi cara de asombro no pudo gesticular otra cosa mas que una sonrisa.
Se levanto del Diván en el que estaba sentado. "Prometo que volveré" fueron sus últimas palabras. Me beso la mejilla, y se fué.

viernes, 3 de junio de 2011

Los soñadores

Los verdaderos Soñadores, crean montañas que luego escalarán. Algunos, no creen en el tiempo, solo ellos, son capaces de creear mundos paralelos, por donde vuelan y son libres. Otros, tienen imperios que construir llenos de tesoros y dragones para destruir.
Muchas personas sueñan con ser ricos, otros, sueñan con ser altos, y hay gente, que no tiene sueños, no tiene esperanzas.
Los Soñadores, tienen estrellas para perseguir, y pesadillas para afrontar. A veces, estan forzados a dejar sus sueños atras. 
Solo es necesario tomarse el tiempo, para encontrar los tesoros, y las montañas para escalar y tal vez soñamos con cambiar la manera que nos sentimos, por que para los soñadores, el mundo real, se vuelve irreal.

viernes, 27 de mayo de 2011

Amores

Amores a distancia, amores no correspondidos, amores ocultos, amores que matan, amores prematuros, muchas clases de amor, pero amor en fin. Increible, a traves de cartas, llamados misteriosos, miradas, se puede expresar y repartir lo que para la mayoria de las personas es escazo y codiciado. Si es cierto que no se le niega a nadie, porque tantas personas sufren por el? Es un arma de doble filo, es verdad, pero es polvo de hadas, magia magia magia. Esperanza y deseo. Caricias, lagrimas, se explayan a traves de nuestra vida, dejandonos como unica enseñanza, que amar es lo unico que vale. Se aprende a llorar, a respetar y ver a traves de la mirada. El tacto no es la unica manera de sentir, la vista no es la unica manera de ver. Sentir escalosfrios, sentir , sentir. De eso depende.